Hace un par de día escribí un posteo sobre mi parecer respecto al matrimonio gay aquí en el Perú, si bien no me gusta tomar posturas definidas sobre asuntos controversiales; pues siempre me he sentido mejor conmigo mismo escuchando las dos caras de la moneda, y de paso tener más perspectiva sobre el asunto, me dejé llevar por quererme jactar en tener la razón. Ahora, tal vez no sea la persona más óptima para opinar, pues, no soy un católico que asienta la cabeza con los escritos eclesiásticos, ni he nacido homosexual, sin embargo, di a entender una postura pro-matrimonio gay. Si bien uno debe contar con ideales y ser consistente con ellos, no me gusta llamar como incorrecto los ideales de otros, pues, ¿Quién puede vanagloriarse de nunca haberse equivocado y de tener siempre la razón en este mundo? Al menos, yo no.
Me convertí en un comentarista en mi último posteo, y si bien todo lo que yo escribo, no significa que me deban hacer caso, es importante escuchar la postura de alguien católico que está en contra de esta propuesta electoral.
Hoy por la mañana me topé con la sorpresa de que no sólo yo y mi vieja leamos mi blog, sino, que se están sumando advenedizos, y uno de ellos me criticó , y dio en lo correcto al decirme que me jacté de tener la razón. Ahora, en un sentido de ser más parcial y de ser un especie de referí en este tema, les dejo con el comentario que reciví.
Dejando totalmente de lado mi opinión personal sobre el tema; Pareces ser una persona que se jacta de ser racional (asumo, y si no es así me disculpo), y pregunto ¿Lo más racional y coherente no sería hacerle caso a la naturaleza?, esa misma naturaleza que nos dividió en dos sexos, la de la selección natural, la que privilegia la reproducción, a la que no le beneficia en absoluto la homosexualidad y también la misma que nos hace sentir cierta repulsión natural al ver parejas del mismo sexo. Simplemente se me pasa por la mente y pregunto ¿No será por algo?, quizás la homosexualidad no sea diabólica (o quizás incluso si, no soy tan arrogante como para negar algo de forma dogmatica), pero tal vez no se necesite que algo sea diabólico para ser malo y aberrante, quizás lo antinatural sea malo y ya.
Por ejemplo la zoofilia o la pedofilia, incluso alguien ridículamente insensible que le sea indiferente el maltrato a un animal o a un niño, entiende que la pedofilia y zoofilia son algo malo ¿Por qué?, porque al igual que la homosexualidad no producen hijos, y estamos aparentemente hechos como humanos de tal forma que nos hace odiar este tipo de conductas, por sobre el sentimentalismo, por sobre la razón, es un instinto, y si esta ahí ¿No deberíamos tomarlo en cuenta?, por algo estará a fin de cuentas. Y con pedofilia me refiero a pedofilia y no a pediatría, palabras que la gente tiende a confundir, y al mencionar el tema espero que no salgas con el típico argumento de los curas pedófilos, porque si le quitas el efectismo al asunto entenderás que el porcentaje es bastante bajo y similar a la cantidad de pedófilos en cualquier otra profesión, desde profesores a doctores y vagabundos. Si, quizás uno espera que todos los curas sin excepción sean buenas personas, como también deberíamos esperar que todos los abogados fueran honestos y que todos los doctores trabajaran para sanar a la gente por vocación y no por dinero, pero no hay necesidad de ser ilusos.
Por cierto, una pregunta irrelevante pero que me causo curiosidad ¿Eres ateo?
Para terminar me guardo mi opinión personal sobre el tema, pero creo que no es tan simple, y por último, antes de pensar en los derechos de la minoría se debería pensar en la opinión de la mayoría, vivimos en democracia, fascismo es el que muchos se deban adaptar al criterio de pocos.